Desde tercero de secundaria supe que quería ser computita. Cuando las computadoras no tenían disco duro, yo las arrancaba con floppy. Cuando salió Windows, seguía prefiriendo mover y modificar archivos desde DOS. Cuando el internet no era gráfico, yo era una master con el teclado en Archie, BBS y sabe que más. Cuando me tocó programar en la carrera… me conseguí un novio que lo hiciera por mí, JA.
Por supuesto, hubo un tiempo en el que programaba, sin embargo, cuando me di cuenta que podía joder gente y aún ser computita, me cambié a calidad. Para quien le interese (y entienda), a modo de ridículum, le diré que tengo vasta experiencia en todas las áreas de QA. Desde validación hasta verificación, pasando por el odiadísimo PPQA / auditoría. Por supuesto, también me he metido en la creación de procesos, iniciativas de mejora, seguimiento a métricas, certificaciones y sacudida de computadoras con trapito.
Habrá muchas opiniones encontradas al respecto, las cuales, por supuesto me da hueva discutir sin traer encima algún grado de ebriedad. Tampoco pienso traducir siglas o conceptos expuestos porque lo importante es esto:
Soy bien chingona en lo que hago. Yo lo sé y la gente lo sabe. Tanto así que esta semana el
meromero me cambió, así de huevos, a otro proyecto. Hubo chillidos, chismes y recriminaciones, pero al final se hizo el cambalache… al menos un tiempito.
Ya se, este post pinta para un
antes muerta que sencilla. Pero no.
Y no lo es porque la satisfacción que me da ser tan chingona es efímera. El valor que le doy a ese reconocimiento es ínfimo. Es irónico que lo considere así, cuando mi trabajo realmente me gusta. Sin embargo, me caga pensar que de tan chingona que soy, haga mi zona de seguridad y no busque las cosas que realmente me mueven: leer, viajar, escribir, saber más de historia. Desvelarme y emborracharme. Encerrarme muchos días sola o no estar en casa.
Esta semana hubo otro recorte. Tal vez y ellos se adelanten en hacer aquello que, al cerrar los ojos por las noches te haga sentir satisfecho y no lo hagas únicamente porque estás bien pinche cansado de andar en chinga todo el día… por ser tan cabrón.