martes, 6 de enero de 2009

Descabezando en Huesca

El Sábado Santo fui a Huesca que es un PUEBLO en toda la definición de la palabra. De hecho, en el diccionario debería de venir una foto de Huesca en el significado de "pueblo".

Huesca

Llegue como a las 3:00 pm y no había nadie en la calle, todo estaba cerrado, no había tránsito. Estaba tan sólo que parecía set de película de zombies. Cuando se terminó la hora de la siesta, fui a la oficina de turismo y me dieron una agenda para pasar la tarde, que es el tiempo que tenía contemplado estar.

Primero fui a la iglesia de San Pedro. Esta iglesita cristiana es la única sobreviviente de la dominación musulmana en Aragón y, por lo tanto, es de las más antiguas (del año 1100). En ella están enterrados algunos reyes aragoneses y es tan vieja que fue fundada sobre un templo de los íberos paganos y por lo tanto, está orientada al sol. Iglesia de San Pablo Esto me parece muy interesante porque confirma que la religión católica tiene gran influencia pagana. Además, corre el rumor que el santo grial estuvo ahí como 4 siglos...

Volví a caminar por el pueblito y entré al museo provincial, en el que me dieron un tour por el lugar mientras me explicaban algunos datos históricos del reino de Aragón. Su símbolo es un Dragón, debido que al vitorear el lugar varias veces seguidas (¡AragónAragónAragón!) sonaba a Dragón. Fernando era de Aragón y al casarse con Isabel de Castilla, comenzaron con la unificación de España, el descubrimiento de América y todo eso que narra el libro de historia de cuarto de primaria.

En una sala, se encuentra la pintura de la campana de Huesca. En ella se pintó la escena cumbre de la leyenda que lleva ese nombre: resulta que un rey odiaba a su vieja y no se la quizo coger nunca, así que murió sin descendencia. Entonces, los nobles sacaron a su hermanito de un convento en Francia y lo obligaron a ser rey.

Campana de Huesca

Por esto, a ese rey le apodaron "El monje". Pero al haberse dedicado a la fe y no al estado, era muy tonto y los demás nobles se burlaban de él. Para que lo respetaran, el reymonje le escribió a su mentor buscando consejo y aquél se puso a cortar coles que sobresalían del plantío en presencia del mensajero. Cuando el mensajero le contó, el rey lo interpretó como cortar cabezas y eso hizo: junto a todos los nobles diciéndoles que iban a hacer una campana que iba a retumbar por todo el reino -lo que nadie creyó- y ya que los tuvo a todos, descabezó con su propia mano a los cabecillas.

Y esa escena esta en la pintura. Al final, el rey monje se casó, se cogió a su vieja y tuvo una hija a la que le dejo el trono y se largó a ser monje otra vez.



Huesca es un pueblito muy tranquilo, de gente amable y relajada. Compré unos dulces muy ricos y me los comía mientras caminaba por sus empinadas calles empedradas. Las casas nuevas embonan perfectamente con su catedral gótica, los vestigios de su muralla y demás arquitectura histórica.

Huesca me enseñó a buscar pueblitos debido a que, aparte de descansar, te encuentras con gente diferente e historias sorprendentes.

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