viernes, 17 de septiembre de 2010

¡Mamá, hay un pito en el refrigerador!


Una amiga y su marido y sus suegros fueron a darse una vueltecita por Italia y me trajeron un pito del David.
Me cuentan que estaban viendo los recuerditos y, al ver el imán, ambos se voltearon a ver y pensaron lo mismo: "Este para Rox". Siento rebonito que la gente me conoce bien, sabe de mis gustos y los fomenta.
La parte triste de esta historia es que no se si el prosciutto es más suave que el de bellota, snif.

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