viernes, 7 de enero de 2011

Little Boxes


Les llaman Little Boxes a las casas de los suburbios. Una tras otra, las casitas se copian y reproducen como si al arquitecto que las diseñó se le hubieran acabado las ideas y lo mejor que pudo hacer es cambiarles de color.  
Yo vivo en una de esas Little Boxes. Y para acabarla de chingar, es de color salmón.
Aunque no, no es un suburbio queretano.  De hecho, el fraccionamiento está encajado entre las vías del tren, una colonia popular de calles empedradas, angostas y descuadradas y otra colonia que, hace unos 15 años (imagino) sus compradores pensaron que hacían el negocio de bienes raíces de su vida.  Ahora, esa colonia tiene muchas casas abandonadas.
Separando mi fraccionamiento de las otras colonias hay (o había) rejas de alambrado con puertas.  Puertas sin portero, eso sí.  La reja B la cierran como a las 12 de la noche.  Así que si llega uno borracho y enfiestado, sólo es posible entrar por la reja A, que tiene dos entradas.  La entrada A2 no tiene puerta (y por lo tanto no se cierra, dhu) y la reja A1, en algún momento tuvo puerta, pero un borracho tuvo el buen gusto de estamparse y tirarla.
Pero las rejas siguen ahí.  Como un muro de Berlín.  Como la que escalan los mojados pa´l norte.  Como la mexicanísima división entre prietos y blancos, guapos y feos, pobres y ricos.
¿Piensan cerrar el fraccionamiento? No, me contestaron cuando decidí mudarme.  Pero las rejas están ahí, para estúpida tranquilidad de algunos.  Para otros, supongo, el pasar esas rejas los hace sentir mejores.  Mejores porque tienen gas entubado y servicios ocultos.  Mejores porque pueden construir otro muro, rodeando su casa, para así evitar miradas curiosas y deseosas de los amantes de lo ajeno aka “los de afuera”.
Y es que los de afuera son borrachos, drogadictos y buenos para nada, de acuerdo al periódico de los colonos.  "Tengan cuidado con quien andan sus hijos" nos comunica el presidente/dictador.  Si por él fuera, cerraba el fraccionamiento.  Pero no puede.  No puede porque hay algunas casas de "los de afuera" mezcladas entre las nuestras.  
Esas casas, son todas diferentes.  Una tiene naranjos, limones y mil plantas más.  Otra, tiene exceso de cemento.  Algunas están a medio construir y alguna tiene el clásico cuartito extra en el techo, porque la familia creció de más.  Incluso, hay una frankensteinezca, en la que juntaron una Little Box con una casa normal. 

Yo no sé si los que viven en esa casa son “gentes de bien”.  Pero tampoco doy dos pesos por los que vivimos en una Little Box.

Little boxes on the hillside, little boxes all the same
There’s a green one and a pink one and a blue one and a yellow one
And they’re all made out of ticky tacky and they all look just the same.And the people in the houses all went to the university where they were put in boxes and they came out all the same,
And there’s doctors and there’s lawyers, and business executives
And they’re all made out of ticky tacky and they all look just the same.

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