miércoles, 23 de febrero de 2011

De cuando no había internetz

La semana pasada leí, aunque no por completo, algunas Crónicas Extranjeras de Viajes en México, compilados y traducidos por Margo Glanz por ahí de los sesentas. El libro contiene crónicas de algunos que se atrevieron a viajar por un México recién abortado (siglo XIX). Desde la esposa del embajador europeo que recibió alojamiento en el Rancho de Santa Ana en Veracruz, hasta el pobre franchute que se encontraba en México cuando comenzaron los pastelazos y tuvo que correr (literalmente) para salirse del país. Estos viajeros no tienen que quedar bien con nadie, por lo que narran con todas sus letras sobre la pobreza y suciedad que existía (¿existe?) en nuestro país. No dejan a un lado la maravilla de nuestro clima, naturaleza, atardeceres, pueblos y ciudades. La tranza y lo borracho del mexicano tampoco falta.

Agarré otra compilación, ahora de Lolita Bosch donde encontré una crónica del Distrito Federal y la relación trágica-cómica-musical que tenemos con las rancheras. Esta crónica, de Alma Guillermoprieto, está ubicada en el sexenio de Carlos Salinas y México estaba en la antesala del primer mundo (ya sabemos cómo resultaron las cosas) Esa época pre e inter TLC, cuando sólo en la fayuca conseguías un Milky-Way. De lo que no me acordaba es que hubiera llegado una franquicia del Taco Bell.

Sí. Taco Bell en el país del taco. Los gringos sí que saben mentar la madre.

Las crónicas extranjeras son románticas y curiosas. El imaginar lo narrado saca sonrisas automáticas. Sin embargo, la crónica de los 80s - 90s son mías. A mí me tocaron las colas que daban las vueltas a las cuadras del MacDonald’s. Los tractores del Barzón por López Mateos en Guadalajara. La tristeza de mis papás al casi perder la casa después del error de diciembre.

En este post, JuanMa un compa gachupín, comparte sus recuerdos de un evento histórico de España: el 23-F. En 1981 hubo un intento de golpe de estado por parte del ejército, al incipiente gobierno Español. El ibérico país aún estaba en el acomodamiento tumultuoso post-franquista.

Mis recuerdos de la infancia no son muy claros. Quizá se deba a que tuve una infancia apacible y feliz, no lo sé. Pero trataré, en estos posts, de escribir mis recuerdos de ésa época que si bien, carece de balaceras en la cámara de Diputados, tiene crisis y presidentes diciendo pendejadas.

Si alguien lee o escribe algo igual, pase el link.

2 comentarios:

Juan José Mérida dijo...

A Margo Glantz la leí primero en "Apariciones" y me encantó. Después supe de su libro sobre el paso de extranejos en México. Y me interesa lo que ella registró sobre la utopía francesa. Será que me ata la nostalgia pero me gusta saber sobre ese fracaso francés de colonizar las tierras veracruzanas. Si te interesa el tema de la colonización tengo el libro "Mi viaje a México" de Pierre Charpenne (uno de tantos incautos) donde narra algo sobre su fallida aventura.

Y bueno, excelente iniciativa registrar esos años. Creo que las palabras que más recuerdo de esos años son conasupo, Colosio, tortibonos, PRI, Acteal, Fobaproa, DF, etcétera... Ya me extendí, estaré al pendiente.

Saludos.

Oyieth dijo...

¿Has oído de Un Drama en México de Julio Verne? El otro día oí que el señor lo baso en un rumor que oyo de un 'lejano' país llamado México, y a partir de ahí 'se inventó' México.