jueves, 9 de junio de 2011

Day 01 - your favorite song

Salgo. El aire de la tarde se mete en mi nuca. Está empapada de sudor al igual que mi espalda y panza. Y ese espacio entre las tetas. Mi sádico se pasó esta vez. Aún tengo adoloridos los brazos del día anterior y estoy segura que mañana no podré ni reír. Y eso que no hice todos los abdominales que me puso el desgraciado.

8:05 dice el reloj del coche. Bajo al centro. Me esperan en Plaza de Armas para el concierto de las 8:15. A las 8:20 ya estoy en Corregidora. Como no me gusta pagar estacionamiento, busco lugar en la calle durante 20 minutos. Es pinche miércoles y las calles del centro están repletas, como si fuera domingo. Me estaciono un poco lejos, 4 calles tal vez. Pero en mi estado, se sienten como 9.

Llego a la Plaza guiada por la música. Busco a mi Viejo. Estoy de pie entre la gente y los jovenchitos frente a mí fuman mariguana. Dicen que así se disfruta mejor el jazz. A los viejos que están sentados parece no importarles el olor. Tal vez hasta lo disfrutan. Hay niños corriendo tras los perros y padres corriendo tras los niños. Pero nada de Viejo. Saco mi teléfono. La batería está a punto de morir. Marco. Alza los brazos para verte, le digo. Veo las greñas castañas moverse entre la gente y contra el viento. El bajo hace un solo. ¡No te veo! ¡Levanta más las manos! Ahora brinca y agita los brazos. No me ha visto. Camino hacia él y lo saludo con un beso. Me toma de la cintura y me empuja hacia atrás. Yo me dejo caer, sé que está sosteniéndome. El beso continúa así, con los perritos de la fuente de fondo en vez de los anuncios del Times Square. Comienza el solo de piano.

En medio minuto, me quejo del tráfico, del gimnasio y del trabajo. Nos sentamos en el piso a escuchar. Los adoquines están tibios. Los músicos son realmente buenos. No sé en qué categoría entrarían estos de Andrea Balency Trío, pero son chingones. Qué lástima que sólo alcancé a escuchar 4 canciones.

Vamos a Tako Kong, le digo jalándolo del brazo calle arríba. Tako Kong es mi restaurant favorito por razones que ahora no diré. Escojer “favoritos” no es fácil. Es cómo esas preguntas inútiles de, ¿Si estuvieras en una isla desierta, que 5 libros/cds/vibradores te llevarías? Como buena sibarita, yo no le hago el feo a casi nada y elegir, entre comida española o italiana o gorditas me sería imposible. Pero hoy sí que puedo decir: Tako Kong es mi restaurant favorito.

En realidad, de lo que soy fan, es de los miércoles así.


Mi canción favorita me ha hecho perder followers, pfff. Acá el mix de los Chicos de la Tienda de Mascotas, con el que suelo bailar en calzones:


2 comentarios:

Sivoli dijo...

"Escojer" con JOTA, chingadamadre...

Rox dijo...

calmate ortonasi