jueves, 8 de septiembre de 2011

La hermandad de la uva

El sábado estábamos atorados en el tráfico de Av. Universidad (el pinche gobierno cree que necesitamos fuentesitas y arreglos florales en un río apestoso) por lo que agarré un libro que traía mi Maridaje y me puse a leer. Se llama la Hermandad de la Uva y su autor es John Fante. Bukowski descubrió a Fante, me informó. El domingo por la tarde, terminé el libro.

La novela es una gozada de principio a fin. Me enganchó el lenguaje directo y los personajes estupendamente caracterizados; de esos que te imaginas y sientes que los conoces. Podría pensarse que narrar sobre un padre borracho, una madre ultra-católica y chantajista que lideran a una familia disfuncional es un enorme lugar común. Sin embargo, los personajes son entrañables. Amé a Nick Molise, el octogenario padre; borracho y mujeriego. Salí corriendo a comer comida italiana después de leer sobre ñoquis y berenjenas con queso (y fui estafada con pasta insípida) que cocina María, la madre. Henry Molise (no sé si llamarlo protagonista, porque el padre es el hoyo negro de la novela) se encuentra, sin saber bien cómo, de regreso a la familia de la que huyó al decidir ser escritor. El regreso al nido le da un aire a roadtrip; de esos que conoces algo nuevo o dimensionas diferente las cosas. Sin embargo, Henry Molise no descubre nada nuevo. Su padre sigue siendo un hijo de puta egoísta que quería albañiles y no hijos. A pesar de la edad, los sentimientos o lo vivido, Henry se niega a dormir con él o a soportarlo con una cara más amable. El padre y sus amigos son unos cabrones unidos por el vino y las ganas de cagar gente.

Hay una escena en la que Henry “seduce” a la enfermera de su papá. Llora por sexo y la convence. Cuando la tiene en pelotas, se da cuenta que la enfermera tiene las carnes colgantes: tetas a la cintura y nalgas a medio muslo. Intenta huir, pero no tiene los huevos y terminan cogiendo. La escena, más tragicómica que sexual me sacó de onda. ¿Qué significa? ¿Por qué está justo en ese momento de la novela? No lo sé. Cuando una lectura hace feliz a mis pupilas, no la necesito analizar. Acá una reseña más mejor

En esta sociedad, que busca y engalana sólo a triunfadores, el leer y reflexionar sobre fracasos e hijodeputas me hizo regresar a esta realidad imperfecta que he disfrutado.

3 comentarios:

Beto dijo...

Pues yo pienso regañarte cada que publiques algo ajeno al reto musical, ¿qué tal que te mueras mañana y me dejes con media herencia, desconsiderada?

Ya, me encantó aquello de no tener que analizar lo que nos gusta. Oh, si tan sólo...

zonico dijo...

Fante es una corneta, ese libro no lo he leído pero me encanta Pregúntale al Viento y Espera a la primavera, Bandini que sería una precuela de la Hermandad de la Uva y son libros que me han marcado

The Passenger dijo...

Suena interesante lo buscaré.

A mí me encantan los ñoquis, también los buscaré.