viernes, 25 de noviembre de 2011

Pinches Asesinos de computitos

Parte uno de no sé cuántas. Presentación


Sé que para ustedes, los mortales, el ser computito es un rol genérico. Pero les tengo noticias: el que hayamos llegado vírgenes a los 20 años y que les demos un nombre cariñoso a nuestras compus no nos hace a todos iguales. Por ejemplo están mis primos de soporte técnico. Esos santos de voz suave que se sacrifican por nosotros al ponerse de carne de cañón. O están mis tíos de Infraestructura. Esos seres mitológicos mitad cable y mitad humano habitan los sótanos. Ustedes los mortales sólo se acuerdan de ellos cuando Aitch, no hay internetz pa’ ver los gatitoz. Los diseñadores web son mis hermanastros, pero no por ello mal queridos. Su enorme creatividad es la que tal vez identifican y celebran con más claridad. Después de algunas orgías extremas nacieron los socialnetworkers (con publicistas) o los gadgetnewseros (con vendedores de TV). No hablaré más de la familia, sólo quería dejarles claro que no todos somos iguales.


Yo, estoy en el desarrollo de software. “Programadores” es el término coloquial. En algún momento y supongo que por culpa de algún asesino de computitos, se decidió que el título programador se veía feíto en las tarjetas de presentación. Entonces nacieron los Arquitectos (no nos odien (chiste local)). Los Developers que programan pero suena más cool desarrolladores (¿?). Los DBA, Analistas y Diseñadores son otras especializaciones de algo que, irremediablemente termina en unos y ceros. Y por supuesto, los Testers o mal llamados, QuÁs. 


A ésta última raza pertenezco yo. Y todo comenzó con esto:





No tuve Barbies. En su lugar me compraron una Juanita Pérez, El exceso de chiches de la güera gabacha no agradaba a mi mamá. Tampoco veía el Chavo del Ocho. Los “menso” de su protagonista tampoco pasó el nivel de calidad impuesto por mi madre. Y nada de Nintendos que promovía el sedentarismo en los niños. Por eso, mi padre llegó con una Commodore 16, con unidad de casette y todo.


Continuará con un manzanero que no canta.

4 comentarios:

Tomate dijo...

Yo soy programador. Y de la vieja escuela!

Rox dijo...

Eso chingao!! Programador es la palabra, no pendejaditas de "Developer Senior UltraMacho"

Beto dijo...

¿Que son diferentes entre ustedes? Al rato van a querer nombre propio y todo...

Ritch dijo...

Programar es lo más chingón, o al menos lo que más me gusta. Sin embargo para venderte te tienes que llamar "Consultor", jeje.

Buen artículo sobre la fauna computóloga.