viernes, 21 de diciembre de 2012

ChuperRox attacks again

Desperté borracha en mi cama.  Aún no amanecía.  Al principio me asusté, no recordaba cómo había llegado ahí.  Después sentí a mi viejo y supe que todo estaba bien.  Por la mañana descubrí los raspones en las rodillas y en el hombro. Tenía ascos, el estómago revuelto, pero nada de dolor de cabeza.  Bendito tequila.

Maldito tequila. Desperté a mi viejo en la madrugada porque no me acordaba de nada después del tercer caballito de tequila comunitario (por supuesto, había estado chupando toda la tarde).  No recuerdo de haberle llamado para que fuera por mí o cuando llegó al lugar de la posada.  Tampoco cómo traía pijama o dónde había vomitado.  Porque había vomitado, esos flashazos sí los tenía.  Ricardo me informó que un amigo/colega de demasiadas borracheras anteriores, le había llamado desde mi celular.  Y del susto que tenía mientras manejaba a casa porque no hacía más que quejarme.  Y que sí, vomité otra vez en el coche.

Los huecos mentales terminaron de llenarse el lunes, cuando me informaron mis compañeros de trabajo que sí vomité en el baño (fiu) y que era yo la que andaba organizando los caballitos comunitarios.  Que fue en el baño donde me caí y me raspé las rodillas y el hombro.  Que hubo quien me quitó los caballitos de la mano y me los cambió por agua.  También de las chicas que me auxiliaron en el baño. Que cuando Ricardo llegó en nuestro rojo corcel, me lancé a sus hombros emocionada.  Al parecer no hubo exhibicionismosos o malacopismos de mi parte.

Ponerse hasta la madre en la posada del trabajo es un riesgo que debería ser añadido al proyecto (chacatacum plashz).  En serio, de las cosas que no hay que hacer en la vida están en el mismo nivel: matar gente, comer hotcakes con huevo y ponerse hasta la madre de ebrio en las posadas del trabajo.

Pero qué quieren.  A veces y no sólo cuando estoy borracha, siento que no es trabajo, snif.





Por cierto, tengo un coche nuevo y no nos amamos desde el principio.  La historia de su clutch y mi incapacidad de coordinar en un cuentito nuevo.

4 comentarios:

ricardos dijo...

¿Hotcakes con huevo?

Angel B dijo...

Ah que mi Rox. Si pudiera le enviaba un garrafón de Gatorade de limón.

Rox dijo...

Ricardos: Existen los hotcakes con huevo, y estrellados que es peor.

Gracias, Angel. Tan caballeroso, como siempre.

SALUDOS!

HLMDP dijo...

A diferencia de los hotcakes con huevo, las borracheras en las posadas del trabajo son muy buenas cuando van pasando por el cuerpo!